Tráguese eses sapo, Brian Tracy, resumen animado en español

 

 Tráguese ese Sapo: 21 estrategias para tomar decisiones rápidas y mejorar la eficacia profesional, por Brian Tracy (2ª Parte)

 

8. PREPÁRATE CONCIENZUDAMENTE ANTES DE EMPEZAR
Una de las grandes técnicas para evitar el retraso en las decisiones y hacer las cosas más rápido es bien sencilla: tener todo preparado antes de empezar.
Empieza por despejar tu escritorio o lugar de trabajo para enfrentarte a una única tarea. Deja de lado todo lo demás.
Si es necesario, deja en el suelo o en otra mesa de trabajo todo lo que no tenga que ver con la tarea a la que te vas a enfrentar.
Reúne toda la información y materiales de trabajo que vas a necesitar. Tenlos a mano para poder utilizarlos sin tener que levantarte o moverte mucho.
Cuando tengas todo listo, prepárate tú. Siéntate erguido y asume el lenguaje corporal del alto rendimiento. Entonces di a ti mismo: “manos a la obra” y hazte cargo del primer asunto. Y una vez hayas comenzado, continua hasta terminar.

 

9. HAZ TUS DEBERES

Una de las principales razones por las que la gente retrasa trabajos y decisiones es la sensación de ineptitud, de sentir que uno no está preparado para acometer algo o que le falta confianza en un área clave de la tarea.

Pedro era un gran trabajador y era bien considerado en su compañía. Era eficiente, responsable y gozaba de la confianza de sus compañeros de la oficina. Recientemente, Pedro había sido ascendido a jefe de área y eso implicaba tener que reunirse periódicamente con el consejo directivo de la compañía. Eso era muy ventajoso para Pedro, ya que tendría la oportunidad de presentar un proyecto para mejorar el sistema de trabajo de su área y obtener mejores resultados. Además, este proyecto implicaría un horario de trabajo más favorable para los empleados de su área.

Pedro veía clara la oportunidad de hacer la propuesta, pero había algo que le detenía e impedía que presentase su propuesta.
Pedro tenía poca experiencia realizando presentaciones y no se sentía confiado para hablar en público y proponer unos cambios importantes a sus jefes. Además tenía escasos conocimientos informáticos y no se veía capaz de hacer una presentación convincente usando diapositivas de ordenador.

Pedro acudió a la ayuda de su amigo Fabio, quien, después de escuchar su problema, le dijo lo siguiente: “Si no te ves capaz, capacítate. ¿Por qué no aprendes? Si no lo haces es porque no quieres”. Al principio, Pedro no quedó muy contento con el consejo de su amigo, pero pronto comprendió que tenía razón. Así, Pedro decidió acudir a clases para hablar en público y, practicando, comenzó a ganar en confianza y a mejorar como comunicador. Y también aprendió a hacer presentaciones con Powerpoint y se dio cuenta de que no era tan difícil. Sólo había que ponerse a ello. En muy poco tiempo, Pedro hizo su propuesta ante el consejo de dirección de la compañía y logró unas mejoras que beneficiaron tanto a jefes como a empleados.
Pedro había comprendido lo que su amigo Fabio le quería decir: la única limitación era la que él mismo había implantado en su cabeza.

10. REFUERZA TUS TALENTOS ESPECIALES

Haz balance de tus capacidades únicas: ¿Qué haces especialmente bien? ¿Para qué eres bueno? ¿Qué haces con facilidad y bien, y que a otras personas les resulta difícil?

Debes dirigir tus mejores energías y capacidades a esas tareas clave donde puedes producir un aporte significativo.

11. IDENTIFICA TUS OBSTÁCULOS CLAVE

Pregúntate: ¿Qué es lo que te retiene o impide que tragues los sapos que verdaderamente pueden marcar la diferencia? ¿Qué es lo que frena la velocidad con que logras tus objetivos? ¿Por qué no has logrado tus objetivos aún?

Independientemente de lo que tengas que hacer, siempre hay un factor que limita y determina lo rápido y bien que conseguirás hacerlo. Tu trabajo es estudiar la tarea e identificar en ella el factor limitante u obstáculo. Cuando lo identifiques, dirige tus energías a aligerarlo o eliminarlo.

 

12. PON UN LADRILLO DESPUÉS DE OTRO

Aprovecha el momento. Selecciona un objetivo, tarea o proyecto personal y en el acto da un paso para realizarlo.
Si decides que a partir de mañana vas a ir al gimnasio con regularidad, escribe tu objetivo y a continuación prepara la bolsa con lo que llevarás mañana. Luego pon la alarma de tu reloj para que te avise del momento en el que habrás de moverte para salir de casa. Hazlo y tendrás muchas más posibilidades conseguir lo que te propones.
Si el objetivo conlleva una serie de tareas, haz una lista con ellas y trata de hacer una después de otra, como si fueran ladrillos.

13. PRESIÓNATE A TI MISMO

Imagínate que acabas de recibir un mensaje urgente y que mañana tienes que marcharte de la ciudad por un mes. Si tienes que marcharte por un mes, ¿qué tendrías que terminar inevitablemente antes de hacerlo? Sea lo que sea, empieza inevitablemente por ello.

 

14. OPTIMIZA TUS PODERES PERSONALES

La productividad, por regla general, empieza a decaer después de ocho o nueve horas de trabajo. Cuanto más cansado estás, peor trabajas y más errores cometes. Cuida tu tiempo de descanso y tu alimentación, porque eso afectará a tu productividad. Piensa como si fueras un atleta de primera línea antes de una competición, porque en muchos sentidos eso es lo que eres antes de empezar la jornada diaria de trabajo.

 

 

 

En el video ofrecemos un resumen de Tráguese ese Sapo, por Brian Tracy – Resumen del libro en español (2ª Parte)