Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva - Stephen R. Covey - Primer Hábito: Sea Proactivo

Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva – Stephen R. Covey – Primer Hábito: Sea Proactivo

Vivimos en un mundo difícil. Difícil y cambiante. Está lleno de peligros e incertidumbres y, por si fuera poco, muchas veces no tenemos claro el camino a seguir ni cómo superar los obstáculos que se nos presentan en los distintos aspectos de nuestra vida.

En consecuencia, muchas personas no logran alcanzar sus metas ni sentirse realizadas.

El profesor Stephen Covey era consciente de que esta circunstancia era común a muchas  personas, y escribió el libro de “los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”.

Pero paremos un segundo. Quiero que tengas esto claro. Este no es un libro de consejitos, de “tips and tricks”, como esos artículos y videos que ves frecuentemente por internet. Es toda una propuesta de transformación de tu vida.

Por eso, este puede ser uno de los libros más importantes que leas jamás.

¿Estás listo? ¡Vamos allá!

En su libro, Covey destaca que la mayoría de personas tiene varios paradigmas errados que se deben cambiar o incluso romper si es necesario para aceptar nuevos modelos y reorientar nuestra vida.

Bien, pero, ¿a qué nos referimos con “paradigmas”?

Un paradigma es una forma de pensar, un modelo, una visión cerrada de una parte del mundo que condiciona nuestra actitud.  

PARADIGMA = MODELO

Todo parte del hecho que somos seres dependientes. Somos como niños. Crecemos con la mentalidad de que las cosas se nos deben dar, nuestros fracasos son culpa de otros y la vida es injusta.

La dependencia es el punto de partida. Es un paradigma a cambiar.

Si llegamos tarde a un sitio, le echamos la culpa al tráfico. Si suspendemos un examen, es culpa del profesor, si no ascendemos, es porque el jefe no nos valora, si tratamos mal a otra persona, es porque ella nos saca de nuestras casillas.

Esta es la actitud propia de personas reactivas: quejarse y dejar que las acciones transcurran a través de otras personas y situaciones.

Pero hay otras personas que comprenden que entre lo que nos sucede y cómo reaccionamos está nuestra libertad de elegir la acción de acuerdo a sus valores, son las personas proactivas.

Este es el primer hábito: SÉ PROACTIVO

Durante la Segunda Guerra Mundial, el psiquiatra Viktor Frankl fue recluido en varios campos de concentración nazis.

El Dr. Frankl fue torturado y sometido a innumerables humillaciones, en peligro constante de morir a manos de los soldados nazis.

Un día, tomó conciencia de lo que denominó «la libertad última», esa libertad que sus carceleros nazis no podían quitarle. Ellos podían controlar todo su ambiente, hacer lo que quisieran con su cuerpo, pero el propio Victor Frankl era un ser autoconsciente capaz de ver como observador su propia participación en los hechos.

Su identidad básica estaba intacta. En su interior él podía decidir de qué modo podía afectarle todo aquello. Entre lo que le sucedía, o los estímulos y su respuesta, estaba su libertad o su poder para cambiar esa respuesta.

Cambiando su paradigma, el Dr. Frankl ejercitó su pequeña y embrionaria libertad, que entonces creció, hasta llegar a ser mayor que la de sus carceleros nazis. Los nazis tenían más libertad exterior, pero él tenía más libertad interior, más poder interno para ejercitar sus opciones.

Se convirtió en un ejemplo para quienes lo rodeaban, incluso para algunos de los guardias. Ayudó a otros a encontrar un sentido en su sufrimiento y dignidad en su vida de prisioneros. En las más degradantes circunstancias imaginables, Frankl usó el privilegio humano de la autoconciencia para descubrir un principio fundamental de la naturaleza del hombre: entre el estímulo y la respuesta, el ser humano tiene la libertad interior de elegir.

Al igual que Victor Frankl, tú puedes decidir cómo reaccionar ante lo que te sucede. Ahí están tu libertad y tu poder.

Asume la responsabilidad y actúa.

Si llegamos tarde a un sitio, podemos pensar cómo evitarlo la próxima vez (saliendo antes, cambiando de medio de desplazamiento o quedando más cerca de casa, por ejemplo). Ante un examen, podemos establecer una estrategia para prepararlo mejor. En nuestro trabajo, tratar de realizar mejor nuestras tareas y mostrar el valor que aportamos de la mejor manera posible. En las relaciones personales y profesionales, podemos evitar que nuestra actitud esté condicionada por cómo nos tratan los demás. Si nos sacan de nuestras casillas, es culpa nuestra.

No hay que buscar excusas ni culpables, sino mejoras y soluciones.

Enfadarte, lamentarte o culpar a otros no te ayudará. Mira hacia adelante y busca la forma de avanzar.

Toma la iniciativa, cambia tu actitud y actúa.

Haz que las cosas sucedan.

 

En el video ofrecemos un resumen de Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva – Stephen R. Covey – Primer Hábito: Sea Proactivo – Resumen del libro en español