Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva - Stephen Covey - Séptimo hábito: Afile la Sierra - Resumen animado en español

Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva – Stephen Covey – Séptimo hábito: Afile la Sierra

Una vez un leñador  se presentó a trabajar en un aserradero. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún por lo que el leñador decidió emplearse a fondo en su nuevo empleo.

 

El primer día, el capataz le dio una sierra y le asignó una zona de trabajo donde talar árboles. El hombre entusiasmado salió al bosque y en un solo día cortó dieciocho árboles.

El capataz le felicitó y le dijo que siguiera así.

Animado por las palabras del capataz, el leñador decidió mejorar su propia marca al día siguiente.

Por la mañana se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de que puso todo su empeño, sólo cortó quince árboles, 3 menos que la vez anterior.

Algo frustrado por el poco rendimiento, pensó que tal vez debería descansar más tiempo así que esa noche decidió acostarse con la puesta del sol. Al amanecer se levantó decidido a superar su marca de 18 árboles. Sin embargo, ese día sólo cortó 10.

Al día siguiente fueron siete, luego cinco, hasta que al fin de esa primera semana de trabajo sólo cortó dos árboles. El leñador no podía entender qué le sucedía ya que físicamente se encontraba bien, como el primer día.

Desanimado, el leñador se dirigió al capataz para presentar su renuncia.

Señor, no sé qué me pasa, -le dijo- no tampoco entiendo por qué he dejado de rendir en mi trabajo.

El capataz, un hombre muy sabio, le preguntó:

-¿Cuándo afilaste tu sierra la última vez?

-¿Afilar? Jamás lo he hecho, no tenía tiempo de afilar mi sierra, no podía perder tiempo en eso, estaba muy ocupado cortando árboles.

 

A veces, lo urgente no nos deja ocuparnos de lo importante.

En una ocasión, Abraham Lincoln (puedes incluir su foto) dijo:

“Dame seis horas para cortar un árbol y pasaré las primeras cuatro afilando el hacha.”

 

Pero el hábito de afilar la sierra va mucho más allá de gestionar los recursos con eficiencia para lograr tus objetivos, como el tiempo disponible y el óptimo estado de las herramientas, como la sierra o el hacha de Lincoln.

 

El séptimo hábito apunta a la importancia de lograr una vida equilibrada para acertar con lo que realmente es importante en tu existencia.

 

Usualmente tenemos una vida muy ajetreada, repleta de metas, exigencias y plazos. Estamos tan ocupados con lo que tenemos delante que no nos paramos a pensar en las cosas más importantes de la vida.

 

Actuamos por impulsos, sin parar, sin pensar, sin organizarnos. Al terminar el día estamos cansados y con la sensación de que no hemos hecho nada interesante.
Quizás deberíamos sentarnos a un lado del camino y mirar hacia atrás para ver el camino recorrido y mirar hacia adelante y decidir cuál es la mejor manera de andar el camino que queda. Quizás deberíamos pararnos a afilar la sierra.

 

Esa es la inversión más poderosa que está a nuestro alcance en la vida: la inversión en nosotros mismos, en el único instrumento con que contamos para vivir y realizar nuestra aportación.

 

La inversión más inteligente a largo plazo eres tú.

 

Cuida tu cuerpo. Es parte de ti. Trata de llevar una alimentación equilibrada, descansa lo suficiente y haz ejercicio con regularidad.

Dedica tiempo a cuidar tu alma. La renovación de la dimensión espiritual proporciona liderazgo a nuestra propia vida. La dimensión espiritual es nuestro núcleo, nuestro centro, el compromiso con nuestro sistema de valores, un área muy privada de la vida, de importancia suprema.

 

Dedica energía a cultivar tus relaciones sociales de forma óptima. Esto no significa necesariamente dedicar más tiempo a relacionarnos con los demás, sino salir de uno mismo y procurar que nuestras relaciones también sean beneficiosas y significativas para los demás.

 

La educación es una renovación mental vital. Alimenta tu mente. Lee, explora. Realiza actividades que te enriquezcan intelectualmente.

 

 

Nosotros somos los instrumentos de nuestra propia ejecución, y para ser efectivos debemos reconocer la importancia de dedicar tiempo regularmente a afilar la sierra.

En el video ofrecemos un resumen de Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva – Stephen Covey – Séptimo hábito: Afile la Sierra