Cómo ser más productivo - El Principio 80/20 - Richard Koch - Resumen del libro en español

Cómo ser más productivo – El Principio 80/20 – Richard Koch – Resumen del libro en español

EL 20% de una alfombra se lleva el 80% del desgaste.

El 20% de la ropa que tienes en el armario representa el 80% de la ropa que llevas normalmente.

El 80% de las personas con las que te comunicas a través del smartphone representan sólo el 20% de tu lista de contactos

El 20% de los productos generan el 80% de las ventas

El 20% de los clientes generan el 80% de las quejas

Estas estimaciones provienen de una ley conocida como el Principio de Pareto. Un principio que puedes aplicar a casi cualquier aspecto de tu vida y que, aplicado como método, te ayudará a tener mayor control de tu tiempo, esfuerzo y otros recursos para lograr tus objetivos de un modo más eficiente.

¿De dónde viene este principio?

Como explica en su libro Richard Koch, este principio obtiene su nombre de Vilfredo Pareto, economista francés del siglo XIX.

Al hacer un estudio sobre la propiedad de la tierra en Italia, Pareto descubrió que el 20 % de los propietarios poseían el 80 % de las tierras, mientras que el otro 20 % de los terrenos pertenecía al 80 % de la población restante. Al comprobar esta proporción en otros campos, Pareto constató que este fenómeno se repite de forma aproximada, ya sea en proporciones de macroeconomía o en cuestiones diarias de gestión personal.

El principio de Pareto puede resumirse así:

El 20% de las causas produce el 80% de los efectos”

Ahora veamos cómo podemos obtener ventajas aplicando este principio a nuestra vida personal y profesional.

 

Primero: identifica qué 20% causa el 80% de efectos en un aspecto concreto de tu vida.

Por ejemplo, si tienes un negocio como una tienda online, encuentra qué minoría de tus productos generan la mayoría de las ganancias. Puede ser el 20-80 o similar. En tu presupuesto de publicidad, puedes así enfocarte en promocionar ese 20% de productos que te generan la mayor ganancia.

Uno de mis socios tenía una empresa de desarrollo de software. Después de algún tiempo, comprobó que el 20% de sus clientes le generaba el 80% de las quejas. Se detuvo a analizar las ventas y confirmó que ese 20% de clientes no se encontraba entre los que generaba unas ganancias sustanciales. Por el contrario, esos clientes sí le hacían perder mucho tiempo con sus quejas y exigencias, muchas veces injustificadas.

Así que mi socio decidió dejar de ofrecer sus servicios a ese 20% de clientes. Sabía que perdía beneficios, pero también dejaba de recibir ese 80% de quejas que le llevaban muchas horas de dedicación y esfuerzo. Esta decisión le permitió orientar sus recursos hacia actividades más convenientes para su empresa.

También podemos aplicar este principio a la Productividad personal.

Analizando mi jornada laboral, comprobé que en el 20% de mi tiempo hacía las tareas más productivas, es decir, obtenía el 80% de los resultados.

Ese 20% de mi tiempo son las 2 primeras horas de la jornada, donde estoy más descansado y con la mente más despejada para el trabajo productivo.

Pero detecté que en esas horas perdía mucho tiempo revisando el email, contestando llamadas o enviando mensajes por Whatsapp, algo que no me ayuda a centrarme en mi trabajo. De esas dos primeras horas perdía casi una de ellas en tareas no productivas. Eso era como si el 80% de los resultados los obtuviera… ¡en una sola hora!

Aunque aquí caben matices, lo cierto es que estaba perdiendo una de las horas de trabajo más valiosas de mi jornada.

Entonces me pregunté: ¿qué pasaría si protegiera esas dos horas de tiempo de cualquier otra cosa que no sea el trabajo productivo?

Así que decidí focalizar mis esfuerzos en esas dos horas, blindándolas contra todo aquello que no fueran las tareas esenciales que quería hacer. Así, en ese tiempo no tengo reuniones, ni reviso el email y, por supuesto, pongo el Smartphone en modo avión.

Esta es una de las mejores decisiones de organización personal que he tomado.

En el fondo, este es un proceso de simplificación y eliminación que te permitirá controlar mejor tus recursos y dirigirlos hacia tus metas de forma más eficiente. Medita el principio del 80/20 y utilízalo como método en distintos aspectos de tu vida.

Y recuerda:

No te enfoques en hacer más cosas. Enfócate en hacer más de lo que ya te da resultados.

En el video ofrecemos un resumen de Cómo ser más productivo – El Principio 80/20 – Richard Koch – Resumen del libro en español