Como Ganar Amigos e Influir sobre las Personas Dale Carnegie Resumen del libro en español

Como Ganar Amigos e Influir sobre las Personas – Dale Carnegie – Resumen del libro en español (Primera parte)

 

En la primera parte del libro de Dale Carnegie se tratan 6 reglas para agradar a los demás. Este es un primer paso que nos puede ayudar a convencer a otros de nuestras ideas.

A continuación veremos una serie de

TÉCNICAS PARA LOGRAR QUE OTROS PIENSEN COMO TÚ (1ª parte)

 

REGLA 1. La única forma de salir ganando en una discusión es evitándola.

Si discute usted, y pelea y contradice –decía Benjamin Franklin, puede lograr a veces un triunfo; pero será un triunfo vacío, porque jamás obtendrá la buena voluntad del contrincante.

Podemos volcar sobre el otro toda la lógica de Platón o de Kant, pero difícilmente alteraremos sus opiniones cuando hemos herido sus sentimientos.

 

REGLA 2. Demuestra respeto por las opiniones ajenas.

Cuando alguien se equivoca, a veces lo admite para sus adentros. Y si se le sabe llegar con suavidad y con tacto, quizá lo admita ante los demás e incluso llegue a enorgullecerse de su franqueza y ecuanimidad al hacerlo.

Pero nada de eso sucede cuando otra persona intenta meterle a golpes la dolorosa vergüenza de que no tiene razón. Si quieres demostrar algo, hazlo sutilmente, de forma que nadie piense que lo está haciendo.

Recuerde estas palabras de Alexander Pope: Se ha de enseñar a los hombres como si no se les enseñara. Y proponerles cosas ignoradas   

 

REGLA 3. Si estás equivocado, admítelo rápida y enfáticamente.

 

Cuando alguien tiene el valor de aceptar sus propios errores no sólo evita las actitudes defensivas y los posibles conflictos, sino que muchas veces contribuye a resolver el problema creado por el error.

 

Piénsalo así: si sabes que has cometido un error y que los demás pueden llegar a darse cuenta, ¿no resulta preferible adelantárseles y reconocerlo por tu propia cuenta?

 

Siempre es más fácil escuchar la crítica de nuestros labios que la censura de labios ajenos y, al decir de ti mismo todas las cosas negativas que la otra persona puede tener razón en pensar, no sólo le quitarás el motivo para hablar, sino que es muy probable que esa persona asuma una actitud generosa, de perdón y que, en lugar de amplificar el ataque, salga en tu propia defensa.

 

 

REGLA 4. Empieza de forma amigable.

Los mineros de la Colorado Fuel & Iron Company protagonizaron una de las huelgas más cruentas en la historia de la industria norteamericana. En ella exigían un aumento salarial, y después del elevado saldo de destrucción, de heridos y hasta de muertos al intervenir el ejército, su presidente Rockefeller decidió personarse en el lugar de los hechos. En pocos días visitó los hogares de un gran número de trabajadores y, tras ello, logró convocar una reunión con los representantes de los huelguistas.

 

A esas personas que querían colgarlo de un árbol, Rockefeller les dirigió las palabras más gentiles y amistosas que alguien pudiera pronunciar. Poco después reiniciaron sus actividades y

olvidaron incluso las protestas salariales que habían defendido de forma tan vehemente.

 

¿Qué habría sucedido si Rockefeller hubiese decidido apelar a las más grandes teorías económicas y a cálculos de absoluta precisión para demostrar a sus empleados que sus peticiones eran imposibles de satisfacer?

 

Una vieja máxima reza que se atrapan más moscas con una gota de miel que con un barril de hiel.

 

 

REGLA 5. Consigue que la otra persona diga sí, sí, inmediatamente.

Tal era la estrategia de Sócrates. El gran filósofo era demasiado sagaz como para decirles a los demás que se equivocaban. Toda su técnica, conocida hoy en día como el “método socrático”, se basaba en la obtención de respuestas afirmativas.

 

Sócrates iba haciendo preguntas que sabía que su interlocutor respondería afirmativamente. Así, iba ganando una afirmación tras otra, hasta obtener una considerable cantidad de síes a su favor. Entonces seguía preguntando hasta que al final, y casi sin notar cómo, su interlocutor se veía llegando a una conclusión que pocos minutos antes habría rechazado de forma enérgica.

 

REGLA 6. Permite que la otra persona sea la que más hable.

Mike, el representante de una empresa de tapizado de asientos de coche acudió a un proceso de selección de uno de los grandes fabricantes de coches de los Estados Unidos.

 

Había realizado un largo viaje y había preparado minuciosamente su presentación, pero le sucedió algo imprevisto.

 

Mike se quedó sin voz justo antes de llegar a la entrevista con los directivos de la empresa.

Al entrar a la sala de juntas, sacó un papel y escribió: Señores, he perdido la voz, no podré hablar.

 

Entonces el director de la empresa le dijo que no se preocupara, que hablaría por él. Y al ocupar su posición, no sólo se encargó de presentar las virtudes de sus telas, sino que respondió con acierto a las diferentes objeciones que los otros miembros plantearon. El vendedor, que se había limitado a asentir con la cabeza, firmó esa tarde el contrato más cuantioso de su vida: un millón de metros de tela para tapizados.

 

REGLA 7. Permite que la otra persona sienta que la idea es de ella.

Uno de los grandes méritos del coronel Edward M. House fue que supo otorgarle, de forma humilde y discreta, la autoría de sus ideas al presidente Woodrow Wilson. El coronel House le ayudó al presidente en la gestión de los asuntos nacionales e internacionales y se ganó el lugar más privilegiado entre los asesores de Wilson.

 

Una vez que llegué a conocer bien al presidente – escribió el propio House -,supe que el mejor medio para convertirlo a cualquier idea era introducirla en su cabeza, sin darle importancia, pero de tal forma que despertara su interés, a fin de que él empezara a pensar en ella por su propia cuenta.

 

Si pones en práctica estas reglas de forma habitual, te sorprenderás los resultados que obtendrás. Y si todavía quieres más, Dale Carnegie tiene 5 reglas más que podrás conocer en el próximo video.

 

En el video ofrecemos un resumen de Cómo Ganar Amigos e Influir sobre las Personas”, por Dale Carnegie – Resumen del libro en español (Segunda parte)